Personal del ejército mexicano acudió a las oficinas de la Secretaria de Seguridad Pública y Tránsito Municipal en la ciudad de Culiacán, Sinaloa para pedirle a los elementos entregaran sus armas.
Son más de 1000 elementos entre tránsitos y policías municipales a los que se les requirió entregar sus armas de trabajo, esto con el objetivo de determinar si ellos participaron activamente en el enfrentamiento que sucedió el pasado 21 de septiembre.
Este hecho pone bajo la lupa a los elementos del mencionado departamento, después de las acusaciones de estar coludidos con grupos criminales.










